El instinto natural en las refinanciaciones
Hoy hablaremos sobre lo que llamamos en nuestro despacho «Instinto natural en refinanciaciones». Esta definición que nos inventamos hace un tiempo viene de la experiencia observada en clientes que están buscando una refinanciación de sus deudas financieras y que aplican su razonamiento propio (su «instinto natural») al planteamiento y «lógica» concesión de la refinanciación que solicitan. Esto se da en personas físicas o, incluso, en personas jurídicas (sociedades) cuyo administrador, CEO, o lo que sea, tiene pocos conocimientos de lo que es el mundo de la financiación en banca. El instinto natural se activa cuando deniegan la refinanciación y se basa en tres pilares: 1-Quiero solucionar mi problema pero tambien se lo soluciono al banco….¿por qué no me quieren ayudar?: PILAR DE LA BUENA VOLUNTAD DEL CLIENTE. 2-Tengo propiedades libres de cargas y con elevado valor ¿qué más quieren? PILAR DE LA SOLVENCIA DEL CLIENTE 3-Mi generación de recursos desde hace tres meses es estable y suficiente, ¿por qué me dicen que no les vale? PILAR DE LOS INGRESOS DEL CLIENTE. Y con todo esto…van y se la deniegan….estos bancos…. Pues bien , cuando vamos a una refinanciación hay que combatir este instinto natural. Motivos: -Cuando se va, el banco ya ha visto tensiones normalmente: cuotas pagadas tarde y mal, descubiertos o excedidos frecuentes, etc. El primero que necesita ayuda es el cliente porque si no paga se quedará sin propiedades y el banco si no le pagan le supondrá un perjuicio pero seguirá funcionando. -El banco en las refinanciaciones tiene las manos muy atadas desde hace años por la normativa de Banco de España y cualquier operación de este tipo además de mirarse con lupa en las inspecciones exige márgenes importantes en solvencia y generación de recursos. -No sirve una garantia (la finca) en la que se vaya a más del 60% de cobertura (todos piensan en el 80% que se da al comprar un piso…) -Si la generación de recursos no viene de una estabilidad prolongada (al menos 12 meses y acompañada de una cierta garantia de ser fija) no se va a admitir porque se considera inestable o incierta. Por tanto si vamos a refinanciaciones debemos ir con garantias muy muy amplias y metiendo en firmas cruzadas a los que haga falta (padres, madres, hermanos, amigos y todo el que se deje) que nos permitan ofrecer una mejor imagen en solvencia y en generación de recursos. Aqui es cuando sale el cliente diciendo «yo no meto a nadie que el problema es mio» ….pues esto es como decía mi abuela «ser orgulloso como don Rodrigo en la horca». Habrá pues que dejar orgullos a un lado y resolver la situación y en esto te ayudaremos en Martitegui Asesores.
Fuente: Martitegui Asesores