Firmas como avalistas a nuestras empresas?
Hoy hablamos sobre lo conveniente (o no) de firmar como avalistas a nuestras empresas. Nos encontramos en algunas ocasiones en nuestro despacho con clientes cuya actividad desarrollan como persona jurídica (normalmente S.L) y que en aquéllos momentos dificiles para dichas empresas: tensiones de liquidez o proximidades a concurso de acreedores, se niegan a firmar como avalistas pero quieren seguir con la actividad empresarial. Esto es como dice el dicho popular » tener la suegra borracha y el tonel lleno». El no querer firmar en una situación así es comprensible: no quiero firmar no sea que esto se hunda y arrastre mis propiedades con el hundimiento….normal y humano, e incluso inteligente. Ahora bien, si queremos seguir con la actividad de la empresa y por tanto requerimos de mantener o incluso de aumentar la financiación ya nos salimos de lo inteligente y nos vamos al mundo de la fantasía porque el banco ni de broma va a financiar a una empresa con problemas sin que los socios se comprometan con esos problemas porque…si el socio no se fía por qué se va a fiar el banco que, además, no conoce ni tiene porqué los entresijos de la empresa. Seamos coherentes, si necesitamos ayuda y por tanto confianza debemos comprometernos con nuestra empresa y si no queremos, por el motivo que sea, pues entonces dejémosla caer con las consecuencias que ello tenga pero no pensemos cosas imposibles porque ninguna entidad financiera confía en una empresa con problemas de la cuál no se fían ni sus propios socios. Que no queremos o no podemos pues hagamos concurso o lo que sea necesario y ya veremos por donde salimos, pero en el mundo empresarial fantasías las justas. Desde Martitegui Asesores os podemos asesorar en todos estos vericuetos y en la mejor posición que podeis mantener.
Fuente : Martitegui Asesores