Hoy hablamos de lo necesario que es enfocar la operacion que queremos financiar de manera correcta antes de ir al banco a solicitarla.
Cuando queramos pedir financiación tenemos que tener claro tres cosas:
-¿Para qué es la operación? (os sorprendería la cantidad de gente que dice vaguedades más por no centrar la idea que por querer ocultarla).
-¿Cómo la vamos a pagar? (no vale con «tendré», «voy a ganar», etc) hay que demostrar que a la fecha en la que solicitamos la operación podemos pagarla, esto es , tenemos recursos para ello.
-¿Qué solvencia tenemos para pedir el riesgo? ser solvente no significa cumplir con el punto anterior, significa que tengo un patrimonio que puede cancelar en un momento dado y de golpe la deuda que pido y la que ya tengo (si tengo algo más de deuda en ese momento).
Todo ello hay que plantearlo de forma ordenada para que el banco lo entienda, pensemos que ven cientos, miles, de operaciones y a la mínima que alguno de los pilares anteriores nos falle la operación será como mínimo apartada y finalmente denegada.
Aconsejamos auto-hacerse un pequeño informe en el que dichos conceptos estén reflejados y asi poder explicarlo mejor. Y por supuesto disponer de toda la documentación que acredite lo que decimos.
Asimismo lo de decir que ganas dinero en «b» mejor te lo callas, y menos lo escribes, por varios motivos: uno porque el banco no lo va a considerar, dos porque igual cae en manos de quien no debe esa información y despertamos al dragón dormido de la AEAT, y tres porque lejos de parecer listos pareceremos más bien tontos por semejantes confesiones, y a nadie le gusta financiar a un tonto.
Lo dicho , dinero demostrable, solvencia demostrable y claridad de ideas.
Todo ello te lo hacemos en Martitegui Asesores porque llevamos casi 30 años haciéndolo de una manera u otra, y siempre orientado al mejor entendimiento entre el banco y el cliente.
Fuente:Martitegui Asesores