El momento importa
Hoy hablamos de la importancia de elegir el momento más adecuado para solicitar financiación.
Si bien es cierto que no siempre se puede y las necesidades surgen cuando surgen, hay que reconocer que los imprevistos suelen pasar en el caso de desviaciones de circulante bien por exceso o por poca actividad en relación a la que habiamos previsto, y eso ocurre cuando ocurre y nuestras cifras serán las que sean en ese momento.
Pero hay otros casos como a la hora de realizar inversiones, y en especial para ampliar nuestra actividad que observamos casos en los que el cliente, pudiendo retrasar el momento prefiere hacerlo en unas fechas cuyas cifras demostradas son mucho peores a las que esta teniendo provisionales pero que auguran mucho mejor resultado en el año actual.
Y nos explicamos que tanto baile en el calendario nos habrá mareao: partimos de que las entidades financieras para operaciones de activo (de riesgo) parte siempre de cifras fiscales demostrables, no quiere, ni excel, ni previsiones, ni cartas de reyes magos. Muchas de las entidades quieren esas cifras cerradas, esto es, las fiscales correspondientes a cada ejercicio.
Por ejemplo si queremos pedir un préstamo para comprar una máquina hoy día 25 de noviembre de 2025, muchas de las entidades (en especial sus scorings) solo admiten cifras de 2024 fiscalmente demostrables (impuesto de sociedades 2024 o renta 2024 en caso de autónomos), los modelos transitorios tales como los trimestres del IVA o el modelo 130 no los admiten, por mucho que demuestren un cambio de tendencia claro.
Por tanto, tengamos cierta picardía y solicitemos esa inverión (si se puede esperar, porque sino habrá que buscar otra estrategia) a cuando tengamos esas buenas cifras que esperamos al cierre de 2025 y por tanto planeemos la inversión para mediados del año que viene si las cifras van a ser tan buenas.
A la inversa si las cifras preveemos que pueden ser peores, adelantémonos a los acontecimientos en ese caso.
Si no se puede y hay que pedir la operación si o si pues o vamos a Lourdes y pedimos milagros o a Martitegui Asesores, que no los hacemos pero buscaremos el mejor camino y alternativa para conseguirlo.
Fuente: Martitegui Asesores